La fractura de clavícula es una de las más frecuentes, en especial en algunos colectivos como los niños o los deportistas. También se suele dar en los accidentes de tráfico y en los domésticos.
Para una recuperación correcta es importante un buen diagnóstico. Por eso, desde Traumavance te contamos todo lo que hay que saber sobre la clavícula y su fractura, de manera que puedas actuar con celeridad si crees que tienes este problema.
¿En qué consiste la fractura de clavícula?
El hueso de la clavícula es muy fácil de localizar. Conecta el esternón con el hombro y su misión es mantener el brazo lo más alejado posible del tórax, haciendo así que la movilidad sea máxima.
Este hueso está muy expuesto a las caídas. De hecho, no es raro tener la clavícula fracturada si se recibe un impacto fuerte en el hombro o cuando se cae al suelo con la mano extendida. Si la energía que se produce supera la resistencia del hueso, este se fractura.
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¿Cómo saber si ese dolor de clavícula es normal o proviene de una rotura?
Es muy común que una persona que se ha dado un golpe fuerte diga ?me duele la clavícula?. Ese dolor no siempre se debe a una fractura de clavícula, la cual produce estos síntomas:
- Un dolor muy intenso: este aumenta al mover el brazo o el hombro, llegando a ser insoportable.
- Se observa un bulto a simple vista: una clavícula fracturada produce un bulto que se ve en la zona media del hueso.
- Hombro caído: si la clavícula se fractura, el hombro pierde su soporte. Por eso, se va hacia delante o se cae.
- Sonido al intentar levantar el brazo: se llega a escuchar un chasquido.
- Inflamación y hematoma: la zona de la fractura se hincha de inmediato y cambia de color.
Guía de primeros auxilios
Tras un accidente o un traumatismo y si se tienen los síntomas del apartado anterior, hay que seguir la siguiente guía para no empeorar la lesión:
- Inmovilización sin manipular el hueso: es importante que el brazo no cuelgue. Basta una bufanda o una camisa anudada al cuello con el fin de crear un cabestrillo provisional.
- Aplicar hielo: empleando un paño o una toalla (si se pone el hielo sobre la piel, se puede crear una quemadura por frío), hay que aplicar hielo durante un cuarto de hora. Esto se puede llevar a cabo cada tres o cuatro horas.
- Controlar el dolor: hay que hacer lo posible a la hora de rebajar la sensación de dolor. Lo mejor es recurrir a un analgésico, dejando a un lado los antiinflamatorios. Estos los recetará el médico cuando vea que no hay lesiones internas.
- Ayuda profesional: la visita al especialista es obligatoria. Lo usual es que un traumatólogo de urgencias revise la lesión tras hacer una radiografía. Ahí es cuando se decide el tratamiento.
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¿Hay que pasar por el quirófano o es mejor esperar?
Lo habitual era tratar la fractura de clavícula de modo conservador. Sin embargo, la medicina ha evolucionado y ahora la clavícula y su fractura se pueden manejar de otra manera.
Tratamiento conservador
Se prepara un vendaje en forma de ocho, que mueve el hombro hacia atrás, o se opta por un cabestrillo simple. Esta manera de proceder es la elegida tanto en niños como en adultos, siempre que la fractura apenas tenga desplazamiento.
Con el paso de las semanas, el hueso forma lo que se conoce como ?callo óseo?, el cual puede dejar un pequeño bulto que se ve a simple vista. Este bulto no afecta para nada a la movilidad del hombro y solo es algo estético.
Tratamiento quirúrgico
A la cirugía para tratar una clavícula fracturada se la conoce como osteosíntesis y es necesaria en los siguientes casos:
- Cuando los huesos están muy separados: Si hay más de 2 cm entre los extremos del hueso fracturado, es muy complicado que se ?suelden? con el tratamiento conservador.
- Acortamiento de la clavícula: en ocasiones, el hueso se monta uno sobre otro. Si eso no se corrige con cirugía, el hombro perderá fuerza con el tiempo.
- Fracturas conminutas: esto quiere decir que el hueso no ha sufrido una rotura limpia, sino que hay varios fragmentos.
- La piel se ve comprometida: si la fractura es abierta, hay que operar. Aquí, uno de los riesgos es que el hueso rompa la piel.
Por norma general, la cirugía para una clavícula rota consiste en poner una placa de titanio de perfil bajo. Mediante la colocación de esa placa y unos tornillos, el especialista alinea el hueso.
Para el paciente, eso significa que la recuperación dura muy poco tiempo y el poder mover el brazo de manera inmediata.
¿Cómo es la rehabilitación?
Cuando se origina una rotura, el tratamiento inicial, bien sea conservador o bien sea una operación, es muy importante. Eso sí, donde se produce la curación total es en la rehabilitación.
Todas las lesiones son diferentes, pero lo cierto es que en la mayoría de los casos la rehabilitación pasa por estas fases:
- Fase 1: se da entre la primera y la segunda semana. El hueso aún no se ha consolidado, pero ya es posible hacer movimientos muy suaves sin cargar peso.
- Fase 2: empieza en la semana número 3 y se alarga hasta la número 6. Aquí ya se va produciendo la consolidación del hueso, de manera que comienzan los ejercicios, siempre asistidos por el brazo sano.
- Fase 3: de la semana número 6 a la número 12. La inmovilización se retira por completo. Ya se pueden hacer ejercicios más intensos, por lo que con bandas elásticas se trabaja para recuperar la fuerza, tanto del deltoides como del manguito rotador.
- Fase 4: va del tercer mes en adelante. Se retoma la vida normal y se puede hacer deporte, incluidos aquellos en los que hay contacto físico.
Si crees que has sufrido una fractura de clavícula, deben valorarte cuanto antes. En Traumavance podemos hacerlo, encontrando la mejor solución para que te recuperes.
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